Roció Silva Santisteban

Rocío Silva Santisteban

Cuy calato

Parecía afeitado
pero nació así
calato sin pelo alguno
con su piel suavecita
y su cuerpo redondo.
Sus ojos, cuando me mira
adquieren la grandeza de lo simple
y es perfecto en toda su redondez
compacta, extraordinario
como ninguno
un pequeño animal de la tierra
que toca el cielo
con sus ojos abiertos
inmensos
y su respiración lampiña.
Lo beso
qué otra cosa puedo hacer
y toco su cabeza
mientras se queda dormido
en mi regazo.
—-
Aquí las culpas son demasiado culpas
Me desgarran
Y creo que todo no es sino una sucesión
De castigos y sanciones
De castigos y sanciones:
Dejo mi carne pelada al viento
COMPRIMO LOS OJOS, TENSO LOS MÚSCULOS Y ESPERO
El latigazo que finalmente me redima.

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